Motivación Intrínseca/Extrínseca

 

La motivación es un factor primordial para la realización de cualquier tarea, es importantísimo en la consecución de objetivos, metas y sueños para cualquier persona. En la era del marketing la motivación está muy estudiada, porque conocerla y saber manipularla supone un grandísimo negocio: para vender productos, para lograr votos, para lograr una demanda de servicios, para que los empleados sean más productivos, y en general, como motor de cualquier movimiento individual o colectivo.

Existen dos tipos de motivación:

Motivación Extrínseca: 

La motivación extrínseca es la que se apoya en factores externos, como premios, castigos, amenazas o promesas. Para nosotros adultos, es el tipo de motivación que obtenemos cuando asistimos a conferencias de superación personal, cuando leemos un libro de autoayuda o escuchamos podcasts sobre superación personal. También la motivación que tenemos por comprar tal o cuál cosa, por hacer tal viaje, si previamente nos lo ha sugerido un publicitario. Este tipo de motivación usualmente genera una energía creadora positiva breve y no dura mucho tiempo, de forma que hay que estar continuamente reforzándola.

Motivación Intrínseca: 

La motivación intrínseca es aquella que fluye de nuestro interior, impulsándonos a realizar nuestras metas. Generalmente las personas que logran grandes cosas en la vida poseen este tipo de motivación e incluso tienen la capacidad de motivar a otros ya que ellos mismos no requieren de estímulos externos para lograr sus objetivos. Es el tipo de motivación del líder, del independiente, del honesto y libre.

En un colegio con la metodología Montessori lo que se hace es guiar a los alumnos para que ellos mismos elijan las actividades en las que desean trabajar, a su ritmo y permitiéndoles equivocarse y aprender del error. Los alumnos Montessori desde pequeños se vuelven independientes y no requieren de la motivación extrínseca. Este simple hecho hace que los alumnos de un sistema Montessori aprendan a manejar su motivación intrínseca.

Suena sencillo pero el hecho de que un niño menor de 8 años aprenda a depender únicamente de su motivación intrínseca para marcarse sus objetivos y conseguirlos, sienta las bases para el desarrollo de personas que buscan el aprendizaje y el logro de sus metas por sí mismos, no esperan a ser motivados y mucho menos esperan a ser obligados a realizar alguna tarea.

La motivación intrínseca también tiene mucho que ver con la autodisciplina y este es un elemento del carácter esencial para el éxito en todo lo que una persona se proponga en la vida.

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